29 julio 2007

Revelaciones de Deia

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http://www.deia.com/es/digital/politica/2007/07/28/387456.php

28-07-2007 11:13 horas (CET)

PSE, PNV y Batasuna llegaron a un acuerdo que incluía mesas de diálogo en la CAV y Nafarroa

El PSE-EE, el PNV y Batasuna llegaron a consensuar un "acuerdo de mínimos" sobre "normalización política", durante el alto el fuego de ETA, que incluía la creación de sendas mesas de negociación en la CAV y en Nafarroa, según adelanta DEIA en su edición de hoy.

Bilbao

Las tras formaciones se reunieron en once ocasiones entre los meses de septiembre y noviembre de 2006 y lograron elaborar un borrador "que abordaba las claves del conflicto" y que finalmente se frustró al introducir Batasuna modificaciones de calado en el último momento, según DEIA, que no cita fuentes.

En los encuentros, que se celebraron en la casa de ejercicios espirituales del Santuario de Loiola, tomaron parte los socialistas Jesús Egiguren, Rodolfo Ares y José Antonio Pastor; los nacionalistas Josu Jon Imaz e Iñigo Urkullu; y los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegi, Arantza Santesteban, Rufino Etxebarria y Olatz Dañobeitia.

Los encuentros a tres bandas comenzaron después de que las reuniones bilaterales entre PSE y Batasuna no avanzaran por la falta de confianza entre ellos. Esta situación de estancamiento llevó a los socialistas a pedir al PNV que tomara parte en los encuentros para mediar entre las dos partes.

El 20 de setiembre tuvo lugar el primer encuentro, en el que ya se comenzó a redactar un borrador que debería ser debatido posteriormente en la futura mesa de partidos. En dicho texto, se sentaron "las bases políticas" del acuerdo y se establecieron "los principios metodológicos para hacerlo realidad y el protocolo de gestión del proceso, que contemplaba la redacción de un acuerdo-marco final que sería depositado en El Vaticano".

Las reuniones se sucedieron en octubre y el 31 de ese mes, las tres formaciones ya habían consensuado un calendario de actuación y un borrador que contaba "con el visto bueno de los tres partidos". Según Radio Euskadi, que se remite a un documento con informaciones transmitidas en distintas asambleas internas del PNV, el acuerdo fue llamado "Bases para el diálogo y acuerdo político".

En el mismo, "se reconocía la identidad nacional del pueblo vasco, se defendía que las instituciones del Estado respeten las decisiones adoptadas por la ciudadanía vasca y se garantizaba a la ciudadanía vasca que todos sus derechos estén recogidos en el ordenamiento jurídico internacional".

De la misma manera, se comprometieron a promover la creación de un órgano institucional común para la CAV y Nafarroa "con atribuciones ejecutivas y legislativas"; así como a "incorporar los acuerdos al ordenamiento jurídico que serían sometidos a referéndum".

También se acordó celebrar una conferencia por la paz y el diálogo, en diciembre de 2006, que sería organizada por la Sociedad de Estudios Vascos, Eusko Ikaskuntza, y que serviría de arranque para conformar las dos mesas de negociación.

En el borrador también se recogía que en enero de 2007 una delegación de los socialistas navarros se sumarían a las conversaciones, que en verano las mesas estarían constituidas y en dos años, cerrados los acuerdos adoptados en ellas, que después deberían ser "preparados para su refrendo legislativo y sometidos a referéndum".

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http://www.deia.com/es/digital/politica/2007/07/28/387464.php

28-07-2007 12:21 horas (CET)

Erkoreka dice que la "desautorización" de ETA a Batasuna impidió alcanzar un acuerdo "que ya se daba por finiquitado"

El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, acusó hoy a ETA de "desautorizar" a Batasuna cuando la formación ilegalizada ya había dado dado su consentimiento a un documento "que ya se daba por finiquitado" y que había sido elaborado junto a PNV y PSE en las reuniones de Loiola.

Europa Press Bilbao

En este sentido, advirtió a la banda de que, "probablemente, las condiciones en las que cualquier Gobierno pueda entender un nuevo proceso de diálogo para hacer efectivo el fin de la violencia serán más rigurosas y más exigentes que las que se han dado hasta el momento".

En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, señaló que esta legislatura "ha tenido muchas decepciones" y, tras considerar que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, es "un reformista voluntarioso", lamentó que le falten "arrestos para poner en marcha los mecanismos necesarios para cumplir los objetivos que se propone".

Indicó que también "muchos vascos" se han llevado una decepción con el resultado del proceso de paz, aunque reconoció que este resultado es "sólo parcialmente reprochable a Zapatero". "Sobre todo, a quien los reproches se pueden dirigir es a ETA y a la izquierda abertzale, que no han sabido estar a la altura de las circunstancias", agregó.

Explicó que, "curiosamente", durante el proceso la "desautorización" no se produjo en el ámbito del Partido Socialista porque "no les dieron tiempo a que Ferraz desautorizara a sus delegados en las reuniones de Loiola" y acusó directamente a ETA de que, finalmente, no se alcanzara un acuerdo.

"La desautorización se produjo por parte de ETA a los representantes de Batasuna que estaban en las reuniones, que asistían regularmente a ellas, que prestaron su aquiescencia a un documento trabajosamente elaborado por parte de las tres delegaciones que estábamos representadas allí y, sin embargo, de la noche a la mañana, cambiaron de criterio porque alguien desde allí arriba les dijo que eso no era asumible y se presentaron con un planteamiento radicalmente novedoso al que habían defendido unos días ante en la última reunión, en la que ya se daba por finiquitado el acuerdo", reveló.

Esfuerzo notable

Para Erkoreka, en esas reuniones "se avanzó lo que razonablemente es posible en un foro en el que se reúnen tres formaciones políticas con una representación tan plural" y subrayó que el documento que se consensuó, pero no se llegó a firmar, "estaba al límite de lo que puede asumir el Partido Socialista".

En este sentido, reconoció el "esfuerzo notable" de la formación socialista, "siendo consciente de que ese documento podía ser objeto de críticas muy acerbas", y, aunque recalcó que se podían haber planteado reivindicaciones nacionalistas con "plena legitimidad" para haber ejercido más presión, apuntó que no estaban allí "para hacer una carrera de nacionalistas", sino para "trabajar seriamente por una cuerdo que pudiera sentar las bases de una convivencia consensuada de cara al futuro con toda la pluralidad social y política que entra en Euskadi".

Añadió que los esfuerzos realizados para buscar consensos entre partidos políticos diferentes "nunca son trabajos perdidos" o "baldíos", aunque lamentó que desde la ruptura del alto el fuego el riesgo de que ETA cometa de nuevo un atentado "existe y es real". "Afortunadamente, hasta ahora ha habido suerte, pero no se puede descartar la posibilidad de que algún disgusto nos puedan dar", advirtió.

En este contexto, abogó por lanzar a ETA un mensaje de "inflexibilidad" para que no piense que "a este lado de la barrera hay una sociedad permanentemente dispuesta a retomar la conversación donde la dejamos hagan ellos lo que hagan y se permitan los caprichos y las arbitrariedades que se permitan".

"Una ETA que en pleno alto el fuego comete un atentado tan brutal como el que cometió en la T-4 pierde enorme credibilidad y no puede pretender que las fuerzas democráticas, que la sociedad, esté dispuesta a retomar las conversaciones exactamente donde se dejaron con anterioridad", señaló, para añadir que, "probablemente, las condiciones de cara al futuro en las que cualquier Gobierno pueda entender un nuevo proceso de diálogo para hacer efectivo el fin de la violencia serán más rigurosas y más exigentes que las que se han dado hasta el momento".

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http://www.deia.com/es/digital/politica/2007/07/28/387465.php

28-07-2007 12:22 horas (CET)

El PP considera "escandaloso" que los socialistas "alcanzaran consensos" en la mesa tripartita "que se montó con PNV y ETA"

El secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, consideró hoy "escandaloso" que el Partido Socialista "alcanzara consensos" sobre el derecho de autodeterminación y sobre un órgano vasco-navarro en la mesa tripartita "que se montó con ETA y con el PNV".

Europa Press Bilbao

En declaraciones a Europa Press, Barrio consideró que los últimos datos conocidos sobre reuniones a tres bandas entre PSE, PNV y Batasuna en el santuario de Loyola "forman parte de un escándalo desde todos los puntos de vista: desde el punto de vista ético, el democrático y el político".

En este sentido, explicó que esas reuniones suponen una "escenificación lamentable de sentarse, de negociar con una organización terrorista sobre nuestro futuro y las claves de convivencia, lo que es una insensatez y un error". "ETA estaba contenta con la actitud del Partido Socialista, que se puso de acuerdo en un tipo de documento de normalización entre comillas", añadió.

Para Barrio, la actitud socialista en este asunto se define como "oscura, oculta y obsesiva", ya que "es oscuro una negociación y una cesión del Paratido Socialista ante ETA-Batasuna, con una organizacióin terrorista, y además en claves políticas; es absolutamente oculto porque no han dado explicaciones, no nos han informado al resto de los vascos, al resto de los españoles, de lo que querían negociar, qué estaban dispuestos a darles; y es obsesivo porque es la obsesión permanente en ese error de sentirse subyugado, atraído por Otegi, por ETA-Batasuna, en relación con posibles negociaciones o cesiones".

Asimsimo, consideró que los dirigentes socialistas, al participar en estas reuniones, "se apartan de las necesidades democráticas de este país, del sentido común", con lo que "solamente han dado oxígeno a ETA, la han fortalecido y la han hecho ganar tiempo".

Barrio recordó que estas "negociaciones políticas con ETA" se estaban produciendo "cuando el terrorismo actuaba", ya que, añadió todavía existían cartas de extorsión a empresarios, "terrorismo callejero" y "amenazas de matar si no se cedía a las pretensiones de ETA".

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http://www.deia.com/es/digital/politica/2007/07/28/387467.php

28-07-2007 12:33 horas (CET)

Batasuna asegura que en Loiola no se concretó nada y que PNV y PSE dijeron no a su propuesta de paz

Batasuna ha asegurado hoy que en las conversaciones que mantuvo en Loiola con PNV y PSE sobre el futuro político de Euskadi se habló de todo "pero sin ninguna concreción". Además, ha responsabilizado a ambas formaciones del fracaso por haber rechazado su propuesta de paz "sin ofrecer alternativas o responder sobre los problemas que le ven".

Vasco Press Bilbao

En la experiencia negociadora de Loiola "se habló de Euskal Herria como nación, del derecho a decidir, de todos los proyectos, de órganos institucionales comunes. De todo esto se habló, pero sin ninguna concreción", afirma Batasuna en un comunicado.

En su opinión, existía el peligro de quedarse en una "simple declaración de intenciones" porque se habló en términos que "no cerraban las puertas a nuevas chapuzas particionistas, las puertas quedaban abiertas para llegar a acuerdos que no resolvieran los nudos del conflicto: la articulación territorial y el derecho a decidir".

Ante las "insuficiencias e indefiniciones" que observaba, Batasuna defendido la necesidad de un acuerdo que concretará el escenario final y marcara la hoja de ruta para alcanzarlo y así se lo hicieron saber a sus interlocutores. Además, esta formación asegura que el esfuerzo negociador "no quedó ahí, en Loiola" y que continuó trabajando "e intentando atar el acuerdo político hasta el último momento, incluso en la propia campaña electoral".

Para ello, presentaron en la mesa una propuesta "para un marco democrático anclada en las aspiraciones mayoritarias que ha marcado nuestro pueblo de cara a superar el conflicto político de manera definitiva". Una propuesta, indica, "realizable desde la voluntad y la ambición histórica. Y ante esta propuesta ¨qué hicieron el PSOE y el PNV? Pues, simple y llanamente, se levantaron de la mesa".

Así, asevera que socialistas y jeltzales se fueron "sin ofrecer alternativas o responder sobre los problemas que le ven a la propuesta" y acusa a PSOE y PNV de haber "preferido atrincherarse en la mera reforma autonómica de los marcos actuales, en una receta que ha demostrado su esterilidad para solucionar el conflicto y su potencialidad para alimentar el conflicto". "Había y hay una propuesta de resolución del conflicto; una propuesta que hacía posible la paz, y le han dicho que no. Esa es la responsabilidad que adquieren ante este pueblo", concluye Batasuna.

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http://www.deia.com/es/digital/politica/2007/07/28/387477.php

28-07-2007 13:43 horas (CET)

EA cree que la "exclusión" llevó al fracaso en Loiola y que la suya se debió a que no compartía el planteamiento inicial

El secretario de Organización de EA, Rafael Larreina, consideró hoy que el fracaso de las negociaciones de Loiola pudo deberse a "la política de exclusión que alguno de los actores impusieron hacia otras fuerzas políticas" y explicó que, si EA hubiera acudido, no hubiera estado de acuerdo "con el planteamiento que se hizo inicialmente". "Probablemente, ésa fue la causa de la exclusión" de EA, precisó.

Europa Press Bilbao

En declaraciones a Europa Press, Larreina consideró "muy lamentable que se entre en una especie de carrera" por parte de los diferentes partidos políticos para que cada uno de su visión "sobre lo que ocurrió en el proceso" y criticó que, de esa manera, "sólo se verá una visión".

Confió en que "prime la responsabilidad" y que los documentos que puedan servir de base "para la búsqueda de un acuerdo de normalización política y pacificación en el futuro no salgan a la luz y permanezcan como base de trabajo sólido", por lo que hizo un llamamiento a la responsabilidad "para que eso ocurra".

Por otro lado, recordó que su formación pidió, "desde el primer momento, conocimiento de ese tipo de conversaciones" y, aunque reconoció que supieron de ellas "antes, durante y después", advirtió de que "en la base del fracaso de esas negociaciones estuvo la política de exclusión que alguno de los actores impusieron hacia otras fuerzas políticas". Precisó que EA correspondió a esa exclusión "con responsabilidad" y apoyó las reuniones de Loiola "si servían para avanzar", aunque lamentó que, "al final, se haya visto que no han servido para avanzar y que el acuerdo que estuvo a punto, no fue tal".

No obstante, explicó que si EA hubiera acudido a Loiola, "tampoco hubiera estado de acuerdo con el planteamiento que se hizo inicialmente" y opinó que, "probablemente, ésa fue la causa de la exclusión, porque, quizás, quienes estaban apostaban por soluciones que venían más del pasado que por soluciones que tenían que pensar en el futuro".

Apuntó que ése pudo ser "otro de los elementos que originó el fracaso de esas reuniones" y subrayó que "la solución ha de venir a través del diálogo, la negociación y la búsqueda de acuerdos entre todas las fuerzas políticas sin exclusiones" y "del reconocimiento explícito y efectivo del derecho a decidir del conjunto de la sociedad vasca".

Para Larreina, se tiene que reconocer "la realidad de Euskal Herria, desde donde se podrán dar pasos para la resolución del problema político de fondo". "Sólo se puede avanzar sobre la base sólida de la territorialidad y el derecho a decidir", concluyó.

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http://www.deia.com/es/digital/politica/2007/07/28/387482.php

28-07-2007 16:32 horas (CET)

El PSE critica que a Batasuna le faltó "valentía" ante ETA

El Parlamentario vasco del PSE Oscar Rodríguez criticó hoy que a Batasuna le faltó "valentía" ante ETA, pero advirtió de que al Partido Socialista "no le interesa estar constantemente dándole vueltas al pasado, a lo que pudo ser y no fue", ya que, añadió, "hoy estamos mucho mejor que ayer, que hace cuatro o cinco años".

EP Bilbao

Rodríguez reiteró que "otros tendrán que explicar el por qué de su falta de autonomía y de su dependencia absoluta de los de las capuchas" después de que la izquierda abertzale "hizo una apuesta" en Anoeta por "separar dos mesas, una política y otra para que se hablaran las cuestiones más técnicas".

"La paz no tiene precio político. Ellos han sido los incoherentes a la hora de abordar esta cuestión, pero el pasado sólo conduce a la melancolía y el proceso se frustró, fundamentalmente, por el atentado de la T-4 en Barajas, pero también por la falta de valentía de la izquierda abertzale a la hora de fijar su posición política. No han tenido la gallardía suficiente de decirle a los terroristas que ellos no van a influir en política y que la política la vamos a hacer los partidos", remarcó.

Respecto a la situación actual, subrayó que "es absolutamente incuestionable que hoy estamos mucho mejor que ayer, que hace cuatro o cinco años", ya que, explicó, "el listón del Estado de derecho está más alto, hay más cooperación internacional que nunca entre los estados y los antiguos santuarios de ETA ya no existen".

Asimismo, para Rodríguez es una muestra de que la situación ha mejorado el que "hay más partidos políticos que nunca que en Euskadi condenan sin matices la violencia". "Incluso hay una parte de la izquierda abertzale que no la comparte, que ha fundado un partido político -en referencia a Aralar-, así como una parte del propio electorado de la extinta Batasuna", agregó.

En este sentido, incidió en que "Batasuna y la izquierda abertzale en general, pero especialmente ETA, está absolutamente debilitada", ya que, dentro del electorado del que la banda "se apropiaba", el 62% "repudia a ETA y le pide a Batasuna que la condene según el último estudio del Gobierno vasco".

Por último, apostó, de cara al futuro, por reforzar "la unidad de acción de todos los partidos políticos que rechazan la violencia, para que la izquierda abertzale entienda que no va a conseguir nada si no se adhiere al sistema democrático". "La unidad de acción tendrá que venir de mano de autonomistas y abertzales, las dos grandes almas del país", concluyó.

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http://www.deia.com/es/impresa/2007/07/29/bizkaia/politika/387659.php

PNV, PSE y Batasuna llegaron a un consenso sobre la creación de un órgano vasco-navarro

Plasmaron en un borrador el derecho a decidir y el reconocimiento de euskal herria.

Una delegación de los socialistas navarros se iba a incorporar a las conversaciones en enero de 2007.

J. G. Lurgain / J. Guindo

Donostia. Las reuniones mantenidas entre el PSE-EE, PNV y Batasuna en el Santuario de Loiola para tratar de alcanzar un acuerdo de base sobre el que iniciar un proceso de normalización política dieron su fruto en un tiempo récord. Si en septiembre de 2006 los contactos de años se materializaron en las primeras reuniones a tres, el 31 de octubre ya había sobre la mesa un borrador consensuado de gran calado político que abordaba dos puntos claves: los mecanismos para posibilitar el derecho a decidir del pueblo vasco y un compromiso para promover la creación de un órgano institucional común para el País Vasco y Navarra. Es decir, derecho a decidir y territorialidad.

Un ambicioso acuerdo en el que tanto los socialistas como la izquierda abertzale constataron que estaban dispuestos a dejar muchos pelos en la gatera. Incluso Iparralde salió a la palestra al incluirse en el texto el "compromiso de crear una eurorregión vasca u otras estructuras institucionales que la evolución del Tratado de la Unión Europea vaya permitiendo".

Los socialistas llamaron la atención entre bromas del salto que suponía verse de la noche a la mañana reconociendo Zuberoa y Lapurdi como entidades vascas.

En apenas un mes, los representantes designados por estos tres partidos concretaron en el papel lo que hasta el momento había sido un intercambio de opiniones en los despachos del Parlamento vasco y en conversaciones telefónicas. El texto lo dividieron en tres apartados: las bases políticas para el diálogo; el esquema general del proceso democrático del diálogo multilateral y un protocolo de gestión del acuerdo. En tres palabras: contenido, metodología y certificación ante notario.

Los dirigentes de las tres sensibilidades ideológico-políticas mostraron una disposición absoluta para apuntalar un acuerdo, aunque ello significara incluso ceder en algunos planteamientos entendiendo esta actitud como un "ejercicio de responsabilidad". Es el caso de los socialistas, que llegaron a mostrar su voluntad para hacer posible la actualización de los vigentes ordenamientos jurídicos (Estatuto de Gernika y Constitución) con el fin de recoger los posibles compromisos a alcanzar, siempre que hubiera un "compromiso de pacificación".

40 días intensos En este intercambio de posiciones políticas, Batasuna expuso los puntos a los que, a su juicio, debía responder el preacuerdo y el PNV trabajó conceptualmente tanto con la izquierda abertzale como con el PSE-EE su propuesta Elkabizitzarako bake bideak. Fueron 40 intensos días de conversaciones (la primera reunión a tres en Loiola tuvo lugar el 20 de septiembre del año pasado), que desembocaron en un acuerdo de mínimos "satisfactorio" por las tres partes el 31 de octubre. "Nos estamos acercando a la solución", admitieron los dirigentes de Batasuna, que llegaron a afirmar que "si hay honestidad, en meses se puede ce-rrar un acuerdo definitivo".

El documento Bases para el diálogo y el acuerdo político, que tanto el PNV, como el PSE-EE y Batasuna dieron por bueno aquel 31 de octubre, podría entenderse como una fusión de la normativa vigente, el nuevo Estatuto Político para Euskadi, más conocido como el Plan Ibarretxe, y la Alternativa Democrática.

El preacuerdo recoge cinco puntos claves para lograr la normalización política en Euskal Herria, pero resaltan especialmente dos (el 1.2 y el 1.4) por lo que representaban para la izquierda abertzale, tal y como se constató en las últimas reuniones de noviembre, en las que la subida de listón de Batasuna diluyó en un abrir y cerrar de ojos el importante consenso alcanzado. Los eternos escollos: derecho de decisión y territorialidad tampoco se lograron superar en esta ocasión, pese a que se comenzaban a desatar los nudos del conflicto vasco, según Batasuna.

El documento, transcrito en estas páginas, recoge el compromiso del PSE-EE, Batasuna y PNV de defender que "las decisiones que sobre el futuro político adopte libre y democráticamente la ciudadanía vasca sean respetadas por las instituciones del Estado". Además, añade que el acuerdo resultante "garantizará que todos los proyectos políticos pueden ser no sólo defendidos, sino materializados".

Batasuna aceptó este acuerdo, pero repentinamente exigió una mayor precisión sobre el derecho de decisión y se echó atrás alegando que los acuerdos de la ciudadanía vasca no debían ser refrendados por las instituciones españolas: "Dichas decisiones se tomarán teniendo como único límite la voluntad popular", planteó, a última hora.

Respecto a la articulación territorial, se comprometieron a crear un órgano común para Euskadi y Navarra. Los problemas surgieron en torno a las atribuciones ejecutivas de este órgano y, más concretamente, sobre la falta de precisión en torno al marco competencial donde debían acordarse esas funciones. Batasuna puso como condición que dicho órgano debía elaborar un Estatuto para los cuatro territorios de Hegoalde en un plazo no superior a dos años desde su constitución. Ni la primera ni la segunda imposición fue aceptada por el PNV y, mucho menos, por el PSOE-PSE.

Los otros tres puntos hacen referencia a la identidad nacional de Euskal Herria, el respeto a todos los derechos de todos los ciudadanos y, en último lugar, la incorporación de los acuerdos al marco jurídico y posterior refrendo de la ciudadanía a través de una consulta popular.

cerrado al 50% Aprobadas las bases políticas, el siguiente paso era poner a disposición del resto de fuerzas políticas el documento, como acuerdo definitivo y cerrado, al menos, en un 50%, con el fin de que le dieran el visto bueno y se pudiera dar el pistoletazo de salida al proceso de normalización política con la oficialización del preacuerdo ante la sociedad a través de un acto público que se encargó a Eusko Ikaskuntza. A continuación, la propia Sociedad de Estudios Vascos organizaría una Conferencia de Paz que acondicionaría el camino para constituir este mismo verano las dos Mesas de Partidos.

Precisamente, el segundo apartado del texto consensuado deja en evidencia una de las renuncias que asumió Batasuna: la de conformar una única Mesa de Partidos, una espinosa cuestión que fue objeto de debate durante los meses previos a las reuniones a tres bandas.

PSE-EE, PNV y Batasuna acordaron conformar dos Mesas de Partidos, una en la CAV y otra en Navarra. De hecho, una delegación del PSN-PSOE se incorporaría a partir de enero de 2007 a la comisión negociadora. También se acepta que puedan participar en el proceso agentes y movimientos sociales.

En junio se acordó celebrar la segunda parte de la citada Conferencia de Paz para dar cuenta del trabajo realizado por la presidencia. Se realizaría una Declaración para constatar que había bases suficientes para el desarrollo de las dos Mesas. Así, ambos foros políticos se constituirían en julio de 2007, tras las elecciones, y en ellos participarían los partidos, "que así lo deseen, con representación institucional suficiente". Cabe recordar que Batasuna estaba fuera de las instituciones, por lo que esta última apreciación deja en evidencia el carácter optimista de los interlocutores de cara a la legalización de la formación independentista.

Las Mesas estarían compuestas por delegaciones de partidos entre de uno y tres miembros, y la presidencia por una terna. La "fase resolutiva de diálogo" debía desarrollarse, "en ausencia de violencia", entre el presente año y 2008.

MAYORÍAS NECESARIAS Otro de los factores objeto de polémica es el sistema de mayorías para aprobar los acuerdos abordados en las Mesas de Partidos. Las delegaciones de Loiola apostaron por acuerdos por unanimidad. Cuando no fuera posible, acordaron concretar el mínimo necesario que, en cualquier caso, "deberá contar con el apoyo de las grandes tradiciones políticas del país".

De alguna manera, el preacuerdo que alcanzaron PNV, PSE y Batasuna asume los contenidos de la Mesa de Egino que apuntaban a la necesidad de garantizar acuerdos transversales o que integraran las dos sensibilidad del país.

Según el texto consensuado, los acuerdos resultantes de las Mesas de Partidos serían aprobados en los parlamentos correspondientes (vasco y navarro) y en las Cortes. Posteriormente, el acuerdo definitivo se sometería a un referéndum y se constituiría, a continuación, el Ór-gano Institucional Común.

El tercer y último apartado recoge el protocolo para la gestión del acuerdo-marco. Curioso compromiso. Es en este punto en el que las tres fuerzas políticas consensuaron la existencia de un único ejemplar del acuerdo definitivo y que fuese depositado en el Vaticano de manera oficial. Se trasladaría así a la Iglesia la custodia del documento que podía poner punto final al conflicto.

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